25 de agosto de 2010

Las palabras se agolpan, amontonan, aglomeran, apilan. Sin orden o sentido. Llegan y se van, desaparecen de su mente sin motivo. Reaparecen, en cualquier momento, sin previo aviso, para volver a perderse en el abismo de su memoria. Sin un comienzo delimitado en un momento, en un espacio. Un final imprevisible, incluso improbable. Un conjunto de ideas inconexas de las que es imposible sacar algo en claro...

24 de agosto de 2010

Me quede sin palabras, hace tiempo ya, de hecho, y no consigo hilar mas de dos frases minimamente coherentes seguidas. La inspiracion me avandonó,al parecer.

A veces los silencios dicen más que caulquier palabra.Eso dicen. Quiza sea uno de esos casos, quien sabe.

Ya no sé que pensar.No sé que decir.

La felicidad no está tan lejos como pude pensar.Parece incluso...posible...

Retorno

Parece que fue ayer cuando aun tenia los nervios en el estomago, y ha pasado tanto tiempo que ya incluso comienzo a olvidar algunas cosas.
No quiero dejar de recordar nada, nunca, en ningún momento, sea bueno o malo, será por eso que quizá escribo. No lo sé.

Después de todo, nada ha cambiado. A veces tengo la sensacion de que me he perdido demasiadas cosas, y que mi ausencia va a dejar efectos secundarios.Pero esa sensacion no es nueva, no tanto como me gustaría.
Otras veces, no recuerdo que me fui y que casi preferí no volver. Lo olvido, y a penas cuesta.A penas veo sentido a haberme quedado, si tengo lo mismo. Posiblemente no...Pero eso ya no importa.
Y otras veces...los recuerdos pertenecen a otra dimensión, una en la que habité algún tiempo y de la que desaparecí.Como si pertenecieran a otro tiempo, lejano, que ya no guarda relación con el presente.

Creo que una parte de mi, se quedó allí...

Anyway...I'll go back to the point where I miss nothing.

4 de julio de 2010

Guess what..? (Some time ago...)


Corrió a lo largo de la calle, atravesando el aire pesado de la noche, sintiendo el frío taladrar sus ojos. Las lágrimas flotaban a su alrededor, haciéndola sentir la humedad del ambiente. No llevaba una dirección fija, eso ya no importaba. Buscaba algo y no sabía qué. Recorría las calles como una exhalación, mirando entre la gente, observando los distintos rostros que se sucedían a su alrededor. Ninguno era el que esperaba ver. Al doblar cada esquina la desesperanza inundaba su corazón, como una carga pesada, haciéndola perder velocidad. Se detuvo frente al puente, observando su reflejo en el río. Era triste pensar en que habría ocurrido si le hubiera encontrado. Más triste aun era pensar que podía perder la oportunidad. Pero esta vez las oportunidades no quedarían sepultadas por absurdos juegos en los que las reglas las marcaba el rencor.


Hoy no pienso ser la que corra detrás de nadie por miedo a quedarse sola...


Un jarro de agua fría calló de golpe sobre mí. Nada, nada. No quedaba ni rastro de todo aquello. ¿Qué había ocurrido, se había marchado sin más? Eso parecía, el tiempo de aparente y presente felicidad se evaporaba sin remedio. Me esperaban horas, miles de minutos, millones de segundos para rellenar de vacío. Y esto era solo una primicia de lo que estaba al caer. Parece que al esperar algo con demasiadas ganas, sorprende ingratamente, y nunca es como habías imaginado.

Para que mentirnos, nunca se me dio bien estar sola…