Quisisteis jugar a un juego, sin principio ni fin. Sin reglas marcadas, sin pautas a seguir. Como única estrategia, hundir al rival. Movimientos breves, calculados, poco a poco más macabros. La furia guía cada uno de los pasos, imitando el dolor anteriormente causado. No me culpes si llega un momento en que empiezo a seguirlo, comienzo a calcular bien mis argumentos, a mirar más allá de la verdad, tornando las palabras en puñales y las mentiras en verdades, solo haría lo que tú haces.
No habrá un vencedor ni un vencido, en este juego se pierde jugando.
Huí de todo sonido, mirada, movimiento... No quedaba luz para alumbrar los pasos que daba hacía lo desconocido, solo mi sombra acompañaba el poco trecho que mis ojos alcanzaban a vislumbrar. No sabía a donde me dirigía, solo bajaba. Tan solo el eco de mis pies al continuar andando se oía en la oscuridad. No me detuve ¿para qué? El descenso seduce, no engaña: saber el final es imposible, y tampoco hace promesas vanas. Quizá por eso seduzca… no te deja perderte en terrenos de esperanza hueca y yerma, que esconde hostilidad en cada esquina,solo te mantiene en un vacío lleno de aparente calma.
La vida parece más simple cuando la miro a través de sus ojos.
It was just…that I didn’t expect it to be like that. What I got was not what I wanted. Anyway, nothing’s ever what you wanted it to be like. Impossible to change it, to fix it, even though it’s not broken, even though it’s still working. Would it change if I look aside, if I end crying out loud how much all of you let me down? Everyone’s so selfish… Would it matter if… No way. Always there…but who’s there when I need it?
I’ll run away… I’m sick of all this sickness.
Today just get away of my sight please. Ups, I didn’t meant that, I meant “Go to hell, I’m sorry if you get burnt, but DON’T come back. DON’T. Full stop.
24 de junio de 2010
Una sombra en vuestras vidas, ignorada, sucinta. Sin lugar ni momento, ando vagando, dando la espalda a todo rastro de luz. Siguiéndoos en la penumbra, siendo recordada quizá de cuando en cuando, olvidada a cada poco, cuando el sol alumbra vuestros momentos de felicidad en el día. Pierdo importancia, relevancia y lugar, dando paso a la sustitución. Nunca pensé que fuera tan fácil de reemplazar…
Desaparezco. Inerte, en la memoria del olvido.
Las ilusiones crecían, y yo no hacía nada por pararlas. Adormilada, buscaba el sueño en sus esperanzas, queriendo encontrar en ellas lo que anhelaba, creyendo que imaginarlo una y mil veces lo haría tornarse real, como un oscuro presagio de tormenta que trae la paz. ¿Por qué es tan difícil dejar la mente en blanco…?